¿Cómo comenzó el 17 de Ocutbre?

Situación social

La lucha entre la burguesía terrateniente e industrialista de Buenos Aires y la clase trabajadora llegó a su punto más álgido en los días previos al 17 de octubre.

Los trabajadores del gran conurbano bonaerense, revelados por las condiciones infrahumanas de trabajo, pertenecientes a los frigoríficos Armour, Swift, tenían serios problemas con el cumplimiento de los mínimos requisitos establecidos para que sus trabajadores realizaran un trabajo digno, jornadas interminables, condiciones infrahumanas para los trabajadores de calderas, de patios, con escaso tiempo para su comida e higienizarse, con el consabido descuento del tiempo que ocuparan para ello.

Este en síntesis, era el panorama de ese momento tan especial para la historia de los trabajadores, comenzaron así, pequeñas reuniones en distintos escenarios dentro de los lugares de trabajo, en las calderas, en los patios, en los depósitos, en los comedores, para informar a los obreros sobre aumentos de salarios, horas extras y condiciones de trabajo, con el objeto de elegir delegados, activistas, trabajadores que se involucraran con el sentir del trabajador, para que fueran informando a los distintos sectores de las distintas situaciones que se vivían dentro de esos establecimientos.

Gracias a este trabajo de información, se pudo conseguir que distintos compañeros se fueran involucrando, y se logró que, en todas las guardias, trabajadores asumieran el papel de delegados secretos que se manejaban en la clandestinidad hasta formar pequeños grupos de activistas para cada uno de los sectores que componían el organigrama propuesto por la oligarquía de turno.

Dentro del frigorífico Armour, se realizaron reuniones con todos los obreros y consensuaron un petitorio firmado por cada uno de los delegados para presentárselo a Mr. MECKER, gerente general de la empresa, quien llegado el momento, como era de suponer no los recibió.

Esto demostraba una nueva injusticia, un nuevo abuso de autoridad patronal, el frigorífico se había convertido en la dueña de nuestras vidas y hacienda de sus obreros.

Comenzaron con la organización y afiliación de los 15.000 obreros de la carne de Berisso, lo que demandó un tiempo de quince días, ya el sindicato, desde ese momento paso a ser una fortaleza gremial en su acción reivindicadora de los derechos y la justicia de los trabajadores de la carne de Berisso.

Los trabajadores de Berisso muchas veces pensando y otras sin hacerlo, a través de la lucha hemos rendido homenaje a don Lisandro de la Torre, magnífico tribuno, ilustre defensor del libre pensamiento humano, que aún hoy se proyecta a través de la libertad del pueblo y de la historia, tomado como ejemplo para la reivindicación de nuestra lucha.

En días posteriores a través de la insistencia ejercida por la representatividad de los numerosos afiliados fuimos recibidos por el Coronel Mercante a cargo de la Dirección de Acción Social Directa, el motivo de la visita fue la preocupación de los distintos sindicatos ante las dificultades laborales que cada uno tenía en los frigoríficos, fábricas, industrias metalúrgicas, etc.

El coronel Mercante contestó a las delegaciones asistentes “bien para terminar con todas estas dificultades yo les prometo que todo lo que ya se está realizando, en parte lo vamos a generalizar por vía de un decreto ley de orden nacional, para que los beneficios sociales y laborales alcancen a todos los trabajadores de la industria de la carne de todo el país, ¿Qué les parece?

Tres días después recibían con júbilo el decreto prometido, con este acto se pedía la ruptura total de los monopolios extranjeros que desde muy lejos han venido a explotar al pueblo sumiéndolo en la miseria, y a los trabajadores en la ignominia y no solamente han usado a los trabajadores, como esclavos pagándoles sueldos y jornales de hambre, sino que también jamás respetaron ninguna de las leyes del país.

Perón

Por otra parte el país venía convulsionándose políticamente cada vez con mayor intensidad, la presencia y el liderazgo de Perón en el gobierno habría solapado la piel de la oligarquía que habían perdido el poder político y la impunidad frente al fraude, todo esto comenzó cuando Perón abrió las puertas al movimiento obrero, respetando y fomentando la libertad sindical, proclamando un programa de justicia social.

Con Perón en la Secretaría de Trabajo, éste suplantó sin más, al oligárquico Departamento de Trabajo dirigido hasta ese momento por los patrones oligárquicos. Así se abrió una nueva corriente política ideológica en el movimiento obrero argentino.

Por otro lado los estudiantes llamados “democráticos” de la FUA y la FUBA, formando grupos de choque contra los obreros que apoyaban la acción del gobierno revolucionario.

Esos estudiantes jamás se habían aproximado a un sindicato, ni se habían parado nunca a conversar con un obrero, no conocían el pensamiento ni la inquietud de los trabajadores, por lo consiguiente nunca entraron en el mundo de los postergados o marginados de una sociedad egoísta que les negaba el derecho a reclamar justicia para emanciparse de la miseria y marchar en busca de un mundo mejor.

He aquí la razón de que, en determinado momento de nuestra lucha resonó como un grito de rebeldía aquella conocida frase: Alpargatas si, libros no! y esto fue tomado como un rechazo a la cultura, como un grito de guerra contra la sabiduría humana.

Escrito por: José Fernández

Fotografía: www.kalipedia.com/kalipediamedia/historia

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